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La Matutina Digital
¿Tu Fe sigue Intacta?
Por: Alejandro Jimenez - Ecuador
Salmos 23:4
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento
Alex era un joven estadounidense de dieciocho años apasionado por el atletismo, soñaba con llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Emocionado por la idea, Alex se esforzaba entrenando al máximo para clasificar y ganar la medalla de oro, como tanto anhelaba.
Un día, Alex y su familia decidieron organizar un viaje que implicaba viajar en auto por más de cinco horas. Para desgracia de ellos, la familia sufrió un grave accidente automovilístico en el cual los padres de Alex y una de sus dos hermanas lamentablemente perdieron la vida. Alex resultó gravemente herido, y los médicos tuvieron que tomar la dura decisión de amputarle las piernas, lo que lo dejó incapacitado para cumplir con su gran sueño.
Alex pasó por un proceso muy complicado para continuar con su vida, llegando a querer 'tirar la toalla' en algunas ocasiones. Pero sabía que aún tenía esperanza; a pesar de las muchas dificultades que se presentaban en su vida, siempre había una nueva esperanza, y en los peores momentos Dios estaba allí, dándole un aliento que le hizo ver que no todo estaba perdido.
Con el tiempo, Alex pudo cumplir su sueño de participar en los Juegos Olímpicos utilizando prótesis que le ayudaban a movilizarse, ganando así la medalla de oro en atletismo. Alex se convirtió en un ejemplo vivo para muchos jóvenes y dejó un gran mensaje de fe y perseverancia.
Un día, Alex y su familia decidieron organizar un viaje que implicaba viajar en auto por más de cinco horas. Para desgracia de ellos, la familia sufrió un grave accidente automovilístico en el cual los padres de Alex y una de sus dos hermanas lamentablemente perdieron la vida. Alex resultó gravemente herido, y los médicos tuvieron que tomar la dura decisión de amputarle las piernas, lo que lo dejó incapacitado para cumplir con su gran sueño.
Alex pasó por un proceso muy complicado para continuar con su vida, llegando a querer 'tirar la toalla' en algunas ocasiones. Pero sabía que aún tenía esperanza; a pesar de las muchas dificultades que se presentaban en su vida, siempre había una nueva esperanza, y en los peores momentos Dios estaba allí, dándole un aliento que le hizo ver que no todo estaba perdido.
Con el tiempo, Alex pudo cumplir su sueño de participar en los Juegos Olímpicos utilizando prótesis que le ayudaban a movilizarse, ganando así la medalla de oro en atletismo. Alex se convirtió en un ejemplo vivo para muchos jóvenes y dejó un gran mensaje de fe y perseverancia.
La meditación nos enseña a levantar y fortalecer nuestra fe aunque pasemos por circunstancias que nos hagan caer, y entender que si con Dios nos encontramos la victoria estará asegurada.
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